CONSTRUIRÁN SHOPPING EN RIVERA

Un grupo inversor constituido por agentes locales y un fondo de origen suizo anunció la instalación de un proyecto urbanístico en Rivera que demandará una inversión de hasta US$ 60 millones en los próximos seis años, e incluirá un centro comercial, un hotel, un barrio abierto, un condominio y una estación de servicio. La primera etapa de las obras, que comenzarán en cuanto se aprueben las habilitaciones departamentales, incluirá la construcción de un centro comercial de 16 mil metros cuadrados en una sola planta para más de 70 locales, que contará con un estacionamiento con capacidad para 1.000 vehículos, informó a El Observador el vocero del grupo inversor, Claudio Marchesano.

Las obras comenzarán en lo inmediato con la primera etapa de movimiento de tierra. Marchesano estima que esa etapa inicial demandará más de US$ 5 millones, lo que representa cerca de 10% de la inversión total. Se espera que a fines de este año comience la etapa de construcción del centro comercial -que será «el motor del proyecto»- y la estación de servicio, tareas que emplearán a unos 600 trabajadores durante 14 meses. La primera etapa de obras culminará a fines de 2013, añadió.
Las dos tiendas «ancla» del emprendimiento comercial serán los free shops que operarán las empresas Neutral y la panameña Wissa -recientemente instalada en Río Branco y Aceguá-, y ocuparán un espacio de 3.000 metros cuadrados cada uno. Además, habrá un tercer free shop que todavía no se definió y un supermercado, para el cual negocian en la actualidad con dos de las mayores cadenas nacionales. El 60% de los comercios que se instalarán en el shopping serán de empresas locales. La ocupación total rondará los 1.000 trabajadores, según las previsiones.
Todo el proyecto se desarrollará en una superficie de 50 hectáreas situada al suroeste de la ciudad, delimitada por las calles José Escobar, Oscar Riera, la vía del ferrocarril y el arroyo Cuñapirú. El plan de obras contempla cuatro etapas consecutivas, con un horizonte a seis años. Tras la habilitación del centro comercial, se construirá la terminal y el hotel, luego el barrio jardín y finalmente los condominios.
Cada lote del barrio jardín tendrá una extensión de entre 700 y 900 metros cuadrados y su comercialización comenzará un año después de abierto el centro comercial. El hotel tendrá 60 habitaciones y ya se está negociando con cadenas internacionales para su operación, agregó el vocero del grupo inversor. La zona es aledaña a una cancha de golf que permanece en estado de abandono y será rehabilitada cuando se avance en el proyecto, informó Marchesano. El desarrollo incluye también la posibilidad de instalar una nueva terminal de ómnibus, aunque dependerá del visto bueno de la Intendencia, que deberá licitar su adjudicación.
También incluirá obras viales como la apertura de cuatro avenidas y la construcción de una vía de 1,5 kilómetros paralela a la vía del ferrocarril, que incluirá un puente sobre el arroyo Cuñapirú.
Entre los inversores locales se encuentra el grupo Christophersen, que acompaña al grupo de origen suizo. La obra será financiada en el 70% con fondos propios y el restante 30% con créditos bancarios de instituciones locales, agregó Marchesano. – De elobservador.com.uy

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