OLESKER: Tarjeta Uruguay Social debe continuar

“Creemos que hay que mantener la Tarjeta Uruguay Social, seguir con las políticas de vínculo entre esta y lo laboral (Uruguay Trabaja, Objetivo Empleo y Ley de Empleo Juvenil), y relacionar a sus beneficiarios con programas como Jóvenes en Red o Uruguay Crece Contigo”, dijo el ministro Olesker. Hay que vincular a esa gente, no sacarles la tarjeta, que es “éticamente incorrecto” y muestra “falta de sensibilidad”, añadió. En diálogo con la prensa, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, se refirió a uno de los elementos que diferencia a los dos últimos gobiernos de los anteriores.

 
Dijo que el rango distintivo de las dos administraciones del Frente Amplio, desde 2005, no fue solo el crecimiento económico sino la distribución de la riqueza a través del salario real, que creció 54 % entre 2004 y 2013, mientras que entre 1990 y 1998 lo hizo apenas 5 %. 
El ministro entiende que esto se explica fundamentalmente por la reinstalación de los Consejos de Salario, que permitió a los trabajadores discutir con sus empleadores en un plano de igualdad.

Olesker recordó que el DISSE (seguro social por enfermedad del BPS) abarcaba a 600.000 personas en 1998, mientras que en la actualidad esa cobertura creció a 2,5 millones. “En este caso la diferencia fue la creación del Sistema Nacional Integrado de Salud”. 
“La comparación es inevitable e institucional”, comentó el ministro.
“Lo que nosotros construimos son nuevas superestructuras que hacen a la calidad de vida de la población y básicamente son tres: el Ministerio de Desarrollo Social, los Consejos de Salario y  la Reforma de la Salud”, detalló.
Consultado sobre algunas propuestas que incluyen la eliminación de la Tarjeta Uruguay Social (TUS), Olesker consideró imposible siquiera pensarlo, porque afectarían a 62.000 personas que las utilizan para ayudar a alimentar a sus familias, 30.000 de las cuales cuentan con valor duplicado. 

Precisó que son menos las tarjetas en uso hoy que las que había hace un tiempo atrás. El Plan de Emergencia, fue la primera herramienta de asistencia, involucró a 112.000 hogares que, cuando asumió el segundo gobierno del Frente Amplio, en 2010, ya había bajado a 92.000. Es decir que hoy tenemos 30.000 TUS menos porque la gente mejoró su condición de vida. 
“Es un problema ético, un problema de sensibilidad, un problema político y, en el fondo si lo que se quiere hacer es utilizar la plata para otra cosa, no resuelve nada, porque las tarjetas cuestan 70 millones de dólares, que es el 5 por 1.000 del presupuesto nacional de 14.000 millones de dólares”, explicó. 

Olesker entiende que eliminar esa tarjeta social no es financieramente sustentable, es políticamente una mirada de insensibilidad y éticamente incorrecta. 
“Si la alternativa son los microcréditos para esas personas, mundialmente está demostrado que ese método genera mayor pobreza, pues hay que otorgarlos en una etapa muy superior de su desarrollo y nunca le han resuelto la situación a nadie”, aseguró.
“Nosotros creemos que hay que mantener las tarjetas, seguir con las políticas de vínculo entre la TUS y lo laboral, como Uruguay Trabaja, Objetivo Empleo y la Ley de Empleo Juvenil. Hay que vincular a las personas que tienen tarjetas con programas como Jóvenes en Red o Uruguay Crece Contigo”, detalló. 
“Hay que vincularlos con el resto y no hay que sacárselas”, sentenció.

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