QUIERO BRINDAR CON USTEDES / Por Aldo Rous

Quiero brindar por la generación de los que tenemos 60, 70 y nos estamos yendo. Y nos estamos yendo porque claro, ya no nos queda mucho tiempo útil de vida. Y siempre me pregunto quién nos va a sustituir porque somos una generación única.

Yo espero aunque sea de carambola, que alguna vez pueda venir otra igual. Porque somos la última generación que escuchaba a sus padres, la última generación que escuchaba a los tíos, a los abuelos, en definitiva escuchaba y hacía caso a las personas mayores. La generación qué conocía muy de cerca la chancleta y el cinturón, era lo más cerca del psicólogo que estuvimos.

También los respetábamos a los padres, a los maestros y profesores, a las personas mayores las respetábamos de verdad. Creo que somos la última generación elegante, la generación que sabe honrar. Atravesamos la era del rock. Vivimos los inolvidables 80.

Salíamos a bailar sin energizantes, imposible olvidar las vermut bailables del Democrático con la jazz de Palombo Granja, luego con los Moscardones, los Estudiantes Modernos, la vermut de los domingos en el Oriental con los Silver, las boîte bailables en la Caldera del Diablo en el Estudiante con los Patojos, la Boca del Lobo en el Tacuarembó con Los Faraones, los bailes en El Molino, en la escuela del Ferrocarril, la Sexta, la orquesta de Cabrera Arce y su Caribeña, la de Wilder Quiroga y su Combo.

Nuestra generación vivió una intensa diversión de toda una semana de carnaval, con los correspondientes asaltos de carnaval entre el Democrático y el Tacuarembó. Sin olvidar las tremendas orquestas qué amenizaron los bailes de aquella época entre ellos Los Iracundos.

Esta generación qué se está yendo, era del tiempo donde no había seguros médicos privados, donde se jugaba en la calle, donde teníamos tres meses de vacaciones, donde tomamos agua de la canilla. Estaba alguien regando las plantas… ¡Eh doña! Vecino, me da un poquito de agua y esa agua no te contaminaba, no había agua embotellada.

Somos una edición limitada, los últimos elegantes. Y nos estamos yendo, todos los días somos menos. Y yo digo siempre, aprovechen a aprender con nosotros, porque muchos de nosotros… A lo mejor no tenemos más que primaria y secundaria, pero somos gente educada, honrada, trabajadores, con buenos principios.

La mayoría no somos hijos de papi, que tenemos 20—25 años y estamos en educación privada, dependiendo de los papás. No éramos mantenidos ni lo somos. Sabíamos cómo enamorar, eso sí. Nos enseñaron que lo importante no era ser lindos, que al fin y al cabo, verbo mata galán. Nos tocó tener principios y respeto y pasaremos a la historia como una generación humana fundamentalmente con valores.

Así que los que tenemos 60—70 o más fuimos y seremos una generación extraordinaria como quizá nunca jamás se vuelva a ver. Por todas esas cosas lindas qué hemos vivido, brindo, qué a pesar de contratiempos, pérdidas de seres queridos, y qué con pandemias o plandemias, no nos han sacado de la troya, seguimos duritos.

SALUD!!!

  • Publicado en semanario Nuevo Batoví.

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