4 MUERTOS EN UN ATAQUE DEL CRIMEN ORGANIZADO CONTRA LA PRENSA EN VERACRUZ

Los enemigos de la libertad de prensa celebraron este jueves su Día Mundial con el asesinato de tres fotoperiodistas y de la empleada de un diario en Veracruz, al este de México, menos de una semana después de que fuese encontrada muerta con señales de haber sido estrangulada la corresponsal de la revista Proceso, Regina Martínez, en su domicilio de Xalapa, la capital del Estado.

Los cadáveres torturados y desmembrados fueron encontrados en el Canal de la Zamorana, al norte del Puerto de Veracruz. Las víctimas fueron identificadas como Gabriel Huge, que colaboró con el diarioNotiver durante varios años, su sobrino y fotógrafo de la agencia Veracruznews Guillermo Luna, Esteban Rodríguez, que trabajó hasta el año pasado para Diario AZ y en la actualidad era soldador en un taller, e Irasema Becerra, administrativa del diario Dictamen. Huge y Luna eran especialistas en la investigación de los crímenes de la delincuencia organizada y sus vínculos con los funcionarios municipales y estatales.

Su muerte se produce el mismo día en que el Congreso de Veracruz rendía un solemne homenaje a Regina Martínez, con un minuto de silencio. La fecha elegida para estos nuevos asesinatos era interpretada por las autoridades estatales como un golpe desestabilizador a su gestión. Familiares y amigos de los periodistas habían informado de su desaparición en la tarde del miércoles. Tras la denuncia, las autoridades iniciaron una operación de búsqueda, que dio por resultado el hallazgo de su cuerpos horas más tarde.

Gabriel Huge habían abandonado Veracruz después de que su compañera Yolanda Ordaz, la reportera de sucesos de Notiver, fuera asesinada brutalmente el pasado verano. El subdirector de Notiver, Miguel Ángel Velasco, fue también asesinado en las mismas fechas junto a su mujer y su hijo mientras dormían. La desolación reinaba este jueves entre los trabajadores del periódico. Uno de sus responsables afirmó a EL PAÍS: “Es uno de los días más tristes de mi vida. Estamos muertos de miedo. Solo ustedes pueden ayudarnos contando lo que está pasando”.

El secretario de Gobernación, Alejandro Poire, lamentó en nombre del Gobierno federal «la muerte de representantes de los medios de comunicación» en la clausura del Foro de Seguridad, Legalidad y Derechos Humanos celebrada esta semana en Ciudad Juárez.

Estas cuatro nuevas víctimas se suman a los cinco periodistas asesinados por el crimen organizado en Veracruz en el último año y medio. El Estado se ha convertido en un campo de batalla entre el cartel de los Zetas y otros grupos rivales. Las autoridades habían logrado, gracias a la presencia de la Marina, restablecer la seguridad en los últimos meses. Según datos de la ONU, 80 informadores ha muerto violentamente o desaparecido en México desde el año 2000.

De elpais.com (Madrid)

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