“Me tienen podrido los homenajes y las entradas gratis” (*)

Se ha tomado como moda, últimamente, que cada vez que un artista, cantor, etc. cumple 100 o 90 años, se le rinda homenaje.
Ta bien. Se lo merecen.

Ahora, ¿hay que esperar al centenario o un número tan redondo para que eso ocurra?
Parecería que más que homenaje es un intento de verificación que el tipo o tipa está muerto y no se va a levantar…
Porque pasa el asunto, gastan todo lo que se puede gastar (no más), se revuelven los que andan en la vuelta siempre, y otros que con el criterio de “amplitud”, “inclusión” (tanto sexual como etaria) ligan alguna contratación.
Entonces van, de apuro, y sacan alguna canción del homenajeado, contratan a algún guitarrero que los pueda acompañar, y salen a la cancha.

A esta altura me van a decir “mentiiiiiira, eso no es así!”.
Bueno, capaz que estoy caricaturizando un poco.
Pero en lo global, somos muchos que lo vemos así. Porque se VE así.

Por ejemplo: ¿dónde salen publicados los llamados para participar de los homenajes?
¿Cuáles son los criterios de selección de los artistas para homenajear?
¿Quién piensa  los “homenajes”?
¿Dónde salen publicados los llamados para arrimar ideas?

Porque parece que son una obligación para salir del paso… Se nos viene encima el centenario, y ¡salen como locas!

¿Solo Montevideo piensa en los homenajes?
¿No hay posibilidades de integrar, de “incluir” al interior en esas empresas?
Ahora se cumplen 100 años de Aníbal Sampayo…
El Ministerio de Cultura, ¿va a hacer algo? ¿O se lo van a dejar a la Intendencia de Paysandú? Que allá hagan algo con las cositas y recursitos que puedan conseguir…

Termina el homenaje y no queda nada. Absolutamente nada…
No hubo un concurso de canciones, poemas, pinturas, esculturas, representaciones, videos, alguna obra de arte que permita perpetuar el momento, un disco, ediciones especiales, libros, biografías, estudios, ensayos… nada. No queda nada…

Solo en el homenaje a Rubén Lena se tuvo la buena idea de reeditar el libro “Meditaciones”, por parte de ANEP, y realizar su presentación en varios lugares. No hubo escenarios, no hubo buena prensa, no hubo publicidades, sin embargo el libro está circulando y está llegando gratuitamente a muchos lugares y manos. A las escuelas, que es dónde se debe sembrar un libro.

Por otro lado, tenemos teatros, teatritos y teatrazos… arenas, canchas y estadios, que tienen baterías de baños, acceso universal,  personal estable idóneo en el uso de esos espacios, habilitación de bomberos, servicio de transporte, y…. a pesar de todo eso: ¿es necesario hacer los homenajes en la calle? ¿A merced del tiempo? ¿Cortando el tránsito? ¿Incurriendo en gastos que no corresponden a un homenaje? ¿Gastando dinero de todos para que algunos vayan?

Y en definitiva, ¿por qué entrada gratis?
Pan y circo…

Cuando vas a reservar una sala, te cobran el 30% del borderaux, de la venta de entradas… más el impuesto municipal (10%) más AGADU (10%). Y arréglate con la prensa, la difusión…
Y encima ¿tenés que lidiar con estas competencias?
No es justo.

Los que hacen una peña pedorra, un teatrito, una salita a puro pulmón y pérdidas, con capacidad súper limitada, que no cuentan con ningún apoyo, ni sponsor, ni publicidad, ni reportajes, ni nada, encima tienen que esquivar que ocurra algún evento recordatorio.
Ya no solo los partidos de futbol, el mundial, las finales de básquet, etc…
Suena a competencia desleal, con los que hacen cosas por la pasión de hacerlas, sin fines de lucro ni recompensa alguna.

Porqué si un  tipo, o tipa (y no me jodan más con el asunto de género, sino esto se hace muy largo) que hizo su vida en torno a la cumbia, canta cumbia, hace bailes de cumbia, le ha ido muy bien, gana mucho, toca en todos lados, compró casa, auto, etc., le ha importado un comino el folclore toda su vida… ¿por qué hay que subirlo a un escenario de homenaje?

¿Por qué no hace su homenaje cantando alguna canción en su baile, integrando canciones en sus discos… en vez de quitarle lugar a alguien que pudiera merecer más estar presente?
Qué señal se les da a la muchachada del folclore o Canto Popular que viene atrás, buscando un lugarcito, sabiendo que los festivales de “folclore” ya no “incluyen” números de folclore, y cuando aparece un espacio que parecería ser de folclore, otra vez va ¡pa´ la cumbia…!

Pueden cantar muy bien canciones de los homenajeados, de hecho cantan muy bien cualquier cosa, por algo triunfan en sus rubros o estilos. Ese no es el hecho.

No existe fomento de búsqueda y desarrollo de nuevos valores culturales. Ni nacional ni departamental.
Porque los festivales departamentales meten números que garanticen la asistencia de clientes (ya no público).

Mi amigo “Cacho” me dice que de alguna manera hay que arrimar a la gurisada a la música nuestra (¿de viejos?).
Y yo le pregunté: ¿a qué costo? ¿Excluyendo a las nuevas generaciones a participar de los homenajes de sus “maestros” de sus padres o abuelos musicales?

¿Excluyendo a los veteranos de asistir?
Porque los veteranos hay cosas que no nos gustan, y menos si tenemos que ir a cagarnos de frío, o mearnos parados, o asistir a espectáculos que duran casi una jornada laboral…

Confío en que algún día van a hacer los homenajes en serio.
Pensar en incluir a los cantores y canciones en los planes de estudio.
Bailar canciones de los autores nacionales, pero no con un disco, sino tocando en vivo…

Yo que sé.
Lo que si sé, es que me tienen podrido los homenajes y las entradas gratis. No ha de ser bueno si es gratis.
¡Salú!
(*) Claudio Rinaldi

 

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