CURTINA: La última flor de octubre

Un recuerdo a los héroes de la breve República Socialista de Curtina anexada a la URSS en 1931 .

Hay historias de locos delirantes pero ninguna como esta. 

Curtina es una sombra borrosa detrás de unos matorrales a mano izquierda si vas de sur a norte por la ruta N°5, enseguida del Arroyo Malo.

Pueblito pequeño y con muchas privaciones.

Buenaventura Dos Santos, influenciado tal vez por la revolución del 17 y las noticias que llegaban de Tacuarembó con días de atraso no tuvo mejor idea que anexar Curtina a la Unión Soviética, 17.000 kilómetros al sur.

Todos tenemos nuestra república de Parva Domus en nuestro interior, un país idílico que nos atraviesa y Buenaventura también.

Esa noche con el » gallo» Bonaudi y ocho voluntarios más en el club » Armonía» comenzaron a beber con el comisario la única autoridad del pueblo, ya todos entrados en alcohol marcharon hacia la comisaría con el comisario y una damajuana de vino. Cuando este se durmió borracho lo arrastraron al calabozo y lo dejaron durmiendo.

El único comunista era Buenaventura, los otros solo acompañaban e iban de 18 a 35 años.

Buenaventura los animó y les dijo que allí se terminaba el estado capitalista y empezaba uno socialista, y con el revólver del comisario y una escopeta de otro revolucionario marcharon a la plaza y a los pocos parroquianos que salían del club les dieron las buenas nuevas: A partir de ahora ellos eran la autoridad de aquella Nobel república soviética recién fundada y anexada a la URSS sin el conocimiento de Lenin.

Le dijeron a los pobladores que la comisaría había sido tomada y habían reducido a la autoridad, exhibieron el revólver y una escopeta hacia el pueblo de forma de disuadir algún contrarrevolucionario que le gritaban saliendo del baile del club » Armonía»

– ¡Comunistas!

Allí mismo se izó una bandera roja en el centro de la plaza y esa noche hicieron guardia como toda autoridad que vela por el bienestar de su pueblo.

El día moderó los ánimos, soltaron al comisario, entregaron los caballos decomisados, las armas, y la revolución terminó tan pacífica como comenzó.

Y ni Trotsky, ni Lenin ni Stalin supieron nunca que acá a 17.000 kilómetros al suroeste una de sus repúblicas había depuesto las armas.

Curtina, el pueblo que por 12 horas fue parte de la Unión Soviética.

  • Carlos de los Santos (Facebook)

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«TACUAREMBÓ 2030» publicó el 5 de mayo de 2020, un artículo en referencia a lo acontecido en este poblado rural de nuestro departamento en el año 1931. Aquí parte lo publicado.

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R.S.S.C. REPUBLICA SOCIALISTA SOVIETICA DE CURTINA – Autor Daniel Bentancourt – Editorial PROYECCION

“En Tacuarembó, tierra de poetas, tenía que suceder. En la memoria colectiva quedó registrado el hecho confuso y divertido de que en la olvidada Curtina un grupo de comunistas emborracharon a la policía local allá en la primavera del siglo: por los años 30 y a partir de esa borrachera construyeron una utopía.

La utopía se desmoronó, a partir de ese sueño y de ese derrumbe en Curtina, Bentancourt con humor y con dolor ha realizado una novela que habla de esos hechos para trascenderlos y convertirlos en la expresión de los sueño y derrumbes de la generación del autor y de los de buena parte de los hombres del siglo XX en el mundo todo.

Entregamos al público esta novela, epigonal para el siglo, en la convicción de que su trascendencia, humos e interés seducirán al lector”.

-Texto perteneciente a la contratapa del libro.

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