Desde febrero y durante los próximos cuatro años Cecilia Marrero Méndez será la directora de la sede Tacuarembó de la Universidad de la República. La catedrática repasó que fue primero un proceso muy constructivo y muy colectivo a partir de docentes, estudiantes, funcionarios y de los gremios de la Universidad de la República.
“Nos reunimos para ir armando un plan de trabajo en conjunto para la candidatura de mi postulación, el lunes 17 de noviembre en la asamblea del claustro por voto unánime se aprobó mi postulación y empezaré a trabajar a partir del primero de febrero, si bien ya estoy asumiendo un rol de asistencia académica de la actual directora Marcela Ibáñez, el primero de febrero comenzaré a tomar decisiones y la verdad que tenemos mucha expectativa porque fue un proceso colectivo”.
Marrero también explicó que se trata de un proceso democrático, donde hay varios ejes de trabajo que fueron consensuados con los distintos colectivos.
“Por decirte alguno, por ejemplo, el fortalecimiento y el desarrollo de carreras, de cómo podemos a partir de las carreras que tenemos en la sede fortalecerlas, también dialogar con la participación social de distintos actores, en qué carreras son las que queremos fortalecer, las que tenemos que integrar a los egresados, no solamente de nuestras carreras, que ya tenemos los primeros egresados de la sede, sino también a todos los egresados de la universidad en Tacuarembó y cómo se vienen integrando y participando en este proceso de desarrollo de sus propias carreras también como profesionales.
Después todo lo que tenemos de desafíos de infraestructura, desafíos de cogobierno, de participación en los ámbitos de cogobierno, desafíos de estructura organizacional o sea de funcionarios que se agreguen en áreas claves y también todo lo que tiene que ver con la investigación vinculada a los problemas y las necesidades de la sociedad sin dejar de investigar en problemas universales, pero también integrando los problemas del territorio y la extensión nos permite generar desarrollo local sostenible en contacto con las distintas comunidades y actores sociales, o sea que estoy hablando de una universidad abierta, inclusiva y participativa que es lo que desearía para este proceso hasta el 2030”.
Germán Capelli Hoffman
- Extraído de semanario “El nuevo Batoví”
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